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Me atraían los
trabajos de Tadao Ando e IM Pei por sus lecturas limpias, sus
composiciones, los juegos de traslapo y de planos, las secuencias
espaciales que lograban y cómo manejaban la
volumetría.

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Néstor Paoli -
Maduro y prolífico escultor contemporáneo
POR MABEL RODRIGUEZ
La
arquitectura escultórica y la escultura integrada en los
proyectos arquitectónicos: esas son las dos pasiones de
Néstor Paoli. La vena escultórica de este artista
afloraba en su juegos cotidianos de la niñez, cuando junto
al dibujo a mano alzada, los “Lego” y los elementos
interconectables de madera eran sus diversiones favoritas,
aún sin tener el apoyo y estímulo formal de las
clases de arte. A los 17 años, Paoli decidió
estudiar la carrera de arquitecto y entró a la Escuela de
Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico. A través de
sus estudios descubrió que no sólo
tenía talento, sino también una fuerte
pasión por la escultura y que no podía separar
ésta de sus proyectos arquitectónicos. Hoy,
veintiún años después, disfruta
profesionalmente de su desempeño como arquitecto
escultórico (o, en sus propias palabras, escultor de
espacios habitables) y escultor de objetos tridimensionales
coleccionables.
¿Por qué
razón decidiste estudiar arquitectura?
Me gusta la arquitectura tanto como la escultura. Los primeros dos o
tres años de formación académica en la
Escuela de Arquitectura requieren estudiar y trabajar la
plástica ampliamente y aunque nunca había tomado
clases de arte, me sentía muy a gusto. Esta
preparación plástica puede haber contribuido a
clarificar mi interés en la escultura.
¿Qué
arquitectos influenciaron tu producción durante esos
años de estudio?
Comencé mis
estudios universitarios en 1985 y en ese momento se comentaba mucho
sobre la obra de Mario Bota y Aldo Rossi. Otros arquitectos que
influyeron en mi fueron Tadao Ando, Arata Isozaki e IM Pei.
En 1988, a los veinte años y en mi tercero de estudios, tuve
la oportunidad de participar en un programa de verano de la Escuela de
Arquitectura llamado “Le Grand Tour”. Este programa
de internado nos llevaba a ver obras internacionales. Así
visitamos, por ejemplo, la Pirámide del Museo del Louvre de
IM Pei. Me impresionó mucho su trabajo. Los trabajos de
Tadao Ando e IM Pei me atraían por sus lecturas limpias, sus
composiciones, los juegos de traslapo y de planos, las secuencias
espaciales que lograban y cómo manejaban la
volumetría. Esa influencia se hace presente en mi obra.
¿Es
la escultura tu medio artístico exclusivo de
expresión?
Siempre
he trabajado la escultura, aunque ocasionalmente he utilizado el
acrílico y la acuarela. Muchos arquitectos como, por
ejemplo, Santiago Calatrava y Zaha Hadid, tienen la tendencia a pasar
de la arquitectura escultural a la producción de objetos
esculturales para coleccionar. Yo comparto esa
tendencia. Está claro que los nuevos movimientos
en la arquitectura están reevaluando la plástica
en la arquitectura, para evitar crear constantemente formas
hieráticas. La plástica
escultórica y la arquitectura se están acercando
más.
¿En qué
aspectos escultóricos te concentras en tus proyectos
arquitectónicos?
Busco mucho los juegos de planos, los juegos de luz y sombra dentro de
la arquitectura, las articulaciones, el movimiento y la
expresión de volumen.
PARA LEER ESTE ARTICULO CONSIGA
LA EDICIÓN #17 DE ARTPREMIUM. PÁGINAS 36-40
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