|
Untitled Document
|

Lo difícil del
coleccionismo es comenzar, ya que el coleccionismo es adictivo.

|
Alberto y Maria de la Cruz
Ejemplo del coleccionismo intergeneracional
POR REDACCIÓN
ARTPREMIUM
Una pareja
joven de profesionales exitosos se ha dedicado a desarrollar una
excelente colección de arte. No son, sin embargo,
los típicos amantes del arte que comienzan a adentrarse en
el mundo del arte con pasos inciertos e inexperimentados.
Alberto y MariA de la Cruz, hijo y nuera de la
renombrada e influyente coleccionista de arte, Rosa de la Cruz, han
desarrollado su colección, y más importante
aún, sus criterios coleccionistas, bajo su sólida
tutela. Es un caso que revela cómo el coleccionismo
establecido moldea las acciones y gustos de las generaciones
subsiguientes, y no sorprenderá, entonces, que los hijos de
los De la Cruz, Alberto Guillermo, Ileana y Alvaro,
continúen la poderosa actividad coleccionista con el mismo
amor e interés de sus progenitores y su abuela.
Esta visita presentará a los lectores de
ArtPremium las obras y los movimientos que apasionan a los De la Cruz,
su filosofía sobre el coleccionismo y su visión
del mundo del arte. Escrutaremos el desarrollo de su
colección desde los inicios, con obras de temas y artistas
latinoamericanos, hasta el presente, con obras de alcance internacional
.
Sabemos que el coleccionismo es
un elemento vital en su familia. Nos interesa conocer,
sin embargo, los pasos iniciales que les ayudaron a dar forma a su
colección y a definir qué artistas y
qué obras incluir en ella.
Alberto
de la Cruz - Como ya sabe, comenzamos a
interesarnos seriamente en el arte gracias a mi madre, quien
insistía en su importancia. Ella tiene una extensa
e interesante colección muy vanguardista, que incluye obras
conceptuales y de movimientos variados. Al principio,
acompañábamos a mi madre a todas las exhibiciones.
María
de la Cruz - Inicialmente adquirimos obras de artistas
latinoamericanos, como Guillermo Kuitca, entre otros.
Alberto
de la Cruz - Lo difícil del
coleccionismo es comenzar, ya que es adictivo. A instancias
de mi madre, comencé a conocer los movimientos. Ella siempre
aporta una perspectiva diferente a la mía. Cuando
compramos el Sigmar Polke, esa obra nos abrió a otro
movimiento y la colección surgió al conocerlo a
fondo.
Yo creo que las piezas se hablan una a la otra. Por ejemplo,
el Polke “me dice” que en el arte alemán
después de la Segunda Guerra Mundial la textura era muy
importante, no se trataba solamente sobre la cultura, sino
también sobre el material del cuadro. Eso me hace
preguntar a qué artistas influyó Polke.
Así llegué a Martin Kippenberger y luego a otros
como Baselitz y Meese.
Veo que al principio estaban enfocados en el desarrollo del
Neoexpresionismo alemán, que por cierto está
ganando auge en los últimos años.
¿Continúa hoy su interés en este
movimiento?
Alberto de la Cruz - Considero que esa fue la etapa de
artistas alemanes de mi colección. Yo
compré arte alemán hace cuatro años,
en 2002, y en esa época no gozaban de popularidad.
En los últimos 24 meses ha revivido el movimiento
alemán en esta parte del mundo, así como ha
aumentado el interés en el arte chino e
hindú. No las compré porque estuvieran
tomando auge, sino porque cada obra había recibido la
influencia de otros y las que tenía en casa me estaban
“hablando” y
“querían” otras obras a su lado. La
mayor parte de la colección es de artistas alemanes, pero no
deseo limitarme a estos. No colecciono tanto al artista, sino
obras. Si una obra es de un artista que me gusta, mejor. Pero
puedo moverme de un artista a otro sin problema, incluyendo los
relativamente nuevos.
PARA LEER ESTE ARTICULO CONSIGA
LA EDICIÓN #17 DE ARTPREMIUM. PÁGINAS 42 - 48
|
Untitled Document
|